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Pontos astrológicos

  27/11/2007

Pontos fictícios e aritméticos

Dr. Patrice Guinard
(original pode ser encontrado em espanhol em http://cura.free.fr/esp/12sissol.html)

Esses pontos não assinalam nada que tenha corpo físico: são pontos aritméticos determinados pelo cálculo.

* A Lua negra, llamada de otro modo como el segundo foco de la órbita lunar (denominada también Lilith), muy utilizada por los astrólogos. Se puede calcular su posición media y su posición verdadera.

* Los planetas "negros": el Sol negro, Mercurio, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Plutón negros. Difícil de imaginar una posición muy alejada del Sol para Venus y para Neptuno, dada su muy débil excentricidad.

* Los nodos lunares, importantes en la astrología hindú (Râdhu y Ketu), que son los puntos de intersección de la órbita lunar y de la eclíptica. Su período es de alrededor de 18.61 años, y sirven para determinar los momentos de los eclipses. Están siempre opuestos en la eclíptica y el nodo Sur tiene, por tanto, un doble empleo.

* Los nodos planetarios (geocéntricos y heliocéntricos): cada planeta tiene un nodo ascendente y un nodo descendente.[19]

* Los 3 puntos estudiados por Theodor Landscheidt que se mueven alrededor de 1° 24 por siglo (en razón de la precesión de los equinoccios): el Centro galáctico (GC), centro de equilibrio de la Galaxia (que representaría las aspiraciones espirituales del nativo), el Super Centro Galáctico (SGC), (que sería el centro de organización de la personalidad, una suerte de "super Sol"), y el Apex solar (AP), dirección del movimiento solar en la Galaxia (el cual representaría el fin último de la personalidad). En el año 2000, el GC está situado en torno al grado 26° 52 de Sagitario, el SGC a 1° 47 de Libra y el AP a 2° 27 de Capricornio.[20] Dado que su movimiento es muy lento, se concibe mal la utilidad de estos puntos en astrología natal, e incluso mundial.

* El célebre Parte de Fortuna (utilizado por Ptolomeo) y los Partes llamados "árabes" (o "arábicos") son puntos ficticios, calculados según las longitudes de 3 planetas, ángulos o puntos zodiacales, muy a menudo según la fórmula: Parte = ASC + Planeta X - Planeta Y.

Los partes expuestos por Pablo de Alejandría [21] son, para las cartas diurnas, los siguientes (para las cartas nocturnas hay que invertir los signos + y -):

* Parte de Fortuna = ASC + Luna - Sol (es el emplazamiento de la Luna cuando el Sol se levanta) * Parte del Espíritu (Daimon) = ASC + Sol - Luna (lo inverso de la precedente: el emplazamiento del Sol cuando la Luna se levanta) * Parte de Eros = ASC + Venus - Parte del Espíritu = Venus + Luna - Sol (el emplazamiento de Venus cuando la Luna y el Sol están conjuntos) * Parte de Victoria = ASC + Júpiter - Parte del Espíritu = Júpiter + Luna - Sol * Parte de Necesidad = ASC + Parte de Fortuna - Mercurio * Parte de Valentía = ASC + Parte de Fortuna - Marte * Parte de Némesis (Justicia, Equidad o Avance súbito) = ASC + Parte de Fortuna - Saturno

Siempre según Pablo de Alejandría [22] y otros:

* Parte del Padre = ASC + Saturno - Sol (cartas nocturnas: invertir) * Parte de la Madre = ASC + Luna - Venus (cartas nocturnas: invertir) * Parte de los Hermanos = ASC + Júpiter - Saturno (= cartas nocturnas) * Parte de los Hijos = ASC - Júpiter + Saturno (= cartas nocturnas) * Parte del Matrimonio (hombres) = ASC + Venus - Saturno (= cartas nocturnas) * Parte del Matrimonio (mujeres) = ASC - Venus + Saturno (= cartas nocturnas)

Según Vettius Valens y el Liber Hermetis [23] :

* Parte de la Deuda = ASC + Saturno - Mercurio (= cartas nocturnas) * Parte del Fundamento = ASC + Fortuna- Espíritu (= cartas nocturnas) * Parte del Robo = Saturno + Marte - Mercurio (cartas nocturnas: invertir) * Parte de la Traición = ASC + Marte - Sol (cartas nocturnas: invertir) * Parte de la Dificultad = ASC + Marte - Saturno (cartas nocturnas: invertir) * Parte de la Exaltación de la Natividad = ASC + 19° Aries - Sol (carta nocturna = ASC + 13° Tauro - Luna)

(estos puntos, 19° de Aries y 13° de Tauro, son los supuestos puntos de Exaltación del Sol y de la Luna)

El sistema de los Partes tomó una importancia considerable en la astrología árabe: Al-Bîrûnî menciona una centena, e informa que los astrólogos habrían inventado más de 150 de ellos para responder a las preguntas horarias.[24] Se pueden imaginar muchos más en función de las preocupaciones del momento y de la imaginación del astrólogo. Numerosos puntos nuevos han sido inventados teniendo en cuenta los trans-saturninos, como el Parte de Ansiedad (= ASC + Plutón - Urano), el Parte de Astrología (= ASC + Mercurio - Urano), el Parte de Depresión (= ASC + Neptuno - Marte), o también el Parte de Perversión (= Venus + Marte - Neptuno).[25] Pruebe también el Parte del Pastel, que sirve para determinar el postre que su cónyuge le ha preparado para el desayuno, o también el Parte (angl. Lot) de Consuelo. Yo propongo también que el lector, a fin de evaluar su posible entendimiento con nuestro centro, busque la posición de su Parte del C.U.R.A., la cual se calcula como sigue: URANO - SATURNO + MARTE - SOL.[26]

* Los puntos medios, popularizados por Alfred Witte, serían puntos sensibles donde las energías planetarias se encuentran y se combinan. Se calculan según la fórmula: Punto medio = (Planeta X + Planeta Y) / 2. Reinhold Ebertin (1901-1988) racionaliza y simplifica la técnica de los puntos medios de Witte.[27] La cosmobiología de Ebertin conoció un vivo éxito en Alemania en los años 40 y 50, antes de propagarse un poco por todos lados. Las técnicas de los puntos medios de la escuela de Hamburgo (Witte), como las de la escuela cosmobiológica, están ampliamente orientadas hacia la predicción y la interpretación de acontecimientos.[28] Limitándose a 10 planetas, a los ángulos ASC y MC, y a 6 aspectos con un orbe de 1°, ¡habría dos veces más de puntos medios en la carta que de grados zodiacales, lo que deja un buen margen de maniobra para la interpretación! En este sentido, no estamos nunca abandonados por los astros: en cada hora del día y de la noche, aportan su lote de consejos, de consuelo, de mensajes...

De forma más general, la multiplicación de los puntos sensibles y de los puntos de energía imaginarios, señala el fracaso de la interpretación moderna en su tentativa de adecuarse al acontecimiento. Como lo subraya Geoffrey Dean, esta plétora de factores conduce a la astrología hacia el absurdo, y hace implosionar las indicaciones dadas por la carta natal: "El problema puede ser ilustrado por un tema que comprenda todos los factores propuestos y testados por los astrólogos de cualquier reputación, es decir, 3 ángulos (ASC, MC, Vértex), 10 planetas, 4 asteroides, 30 planetas hipotéticos, y sus nodos y partes correspondientes (un total de más de 120 factores), en relación con el promedio de 8 aspectos mayores con un orbe de 8 grados, de 40 otros aspectos mas los antiscios y contra-antiscios con un orbe medio de 2 grados, de 2 paralelos de declinación con un orbe de 1°, y de 8 puntos medios de un orbe de 1.5°. (...) La "super-carta" (super-chart) contendría como media más de 6000 aspectos, más de 50.000 puntos medios, y cerca de 1.5 millones de aspectos entre puntos medios".[29]

La SUPER-CARTA

Esta diarrea produce el júbilo de los anti-astrólogos, así como es el consuelo de los incapaces. Ningún practicante levanta esta "super-carta", pero son una mayoría a utilizar además de una decena de planetas, algunos de estos puntos aritméticos. La matematización irracional de la carta, (cuando no se extrae ningún consenso de la reflexión que habría que dirigir sobre la representación misma de la carta natal, y sobre todo sobre la posibilidad de proyección de los astros sobre la eclíptica y la compatibilidad del zodíaco con el "círculo" de las Casas), lleva a la astrología moderna al impás, desenfrenada por los imperativos astronómicos y por una preocupación de coherencia que conserva internamente el hecho de que todo modelo debe unirse a una cierta verosimilitud de orden físico. El astrólogo no siente ya lo impresional, él matematiza lo astrológico. Como si la carta, limitada a algunos factores, no fuese ya de una complejidad extrema.

La tendencia inversa, aquella de los partidarios de una pretendida "astrología tradicional", es la de limitarse al Septenario, es decir, sólo a los 7 planetas conocidos por los Antiguos. La astrología sería un saber circunscrito, y los astrólogos contemporáneos tendrían que obligarse a utilizar únicamente las pocas recetas pretendidamente comprobadas, imaginadas por sus antecesores. Esta concepción, que se atiene al Modelo sin intentar cuestionar la Matriz y las Estructuras subyacentes, se queda a menudo ignorante de las variaciones históricas que han afectado al Modelo presupuesto, de sus deformaciones durante su transmisión intercultural, y de las numerosas variaciones que le han afectado en el curso de su historia.

El enfoque adecuado consistiría en preguntarse sobre el origen y las razones que incitaron a los astrólogos en una época dada, a introducir en el seno de su concepción tal o cual elemento, tal o cual parte de la teoría. Un buen ejemplo es la teoría de las Regencias, aceptada por Ptolomeo y a la que éste no da más que una justificación especiosa. Si la astrología Griega ha conseguido encontrar un cierto equilibrio con los elementos que estaban a su disposición, de ello no se deduce que este equilibrio sea, para nosotros, satisfactorio. El descubrimiento y la introducción de los planetas trans-saturninos reclaman una nueva organización del Planetario, de las Regencias y de las relaciones inter-planetarias.

Una tercera tendencia consiste en "testar" los operadores planetarios por medio de la estadística. Estos estudios, que se han multiplicado después de los de "los Gauquelin", no han llegado a imponer ningún consenso entre los astrólogos. No existe ninguna explicación física que justifique la eficiencia de 4 o 5 planetas en detrimento de otros, e incluso "el efecto Marte", el menos discutible, sería para Geoffrey Dean el resultado de una adaptación cultural. Por otro lado, sean cuales fueren el resultado y el "éxito" de estos estudios estadísticos, los astrólogos no los tienen en cuenta, y yo no conozco quien haya establecido una astrología exclusivamente "marciana" bajo el pretexto de que la astro-estadítica habría validado la eficiencia sólo de este planeta. Y tienen razón, ya que la encuesta estadística, si puede ofrecer algunos elementos de reflexión, no sabría legitimar un saber que surge de otra lógica que la de lo factual, único nivel aparentemente accesible a la astro-estadística. Por otro lado, y suponiendo que se pueda encontrar los medios de cuestionar las prácticas astrológicas con pertinencia, es decir, que ésta llegue a adaptar sus técnicas a la dimensión matricial del saber astrológico, sus indicaciones no dispensan de una investigación de orden biofísico sobre la posibilidad del funcionamiento de los operadores astrológicos.

Yo preconizo que no solamente el astrólogo se limita a algunos factores esenciales que él acordará delimitar, sino que éste concentra su interpretación en el núcleo esencial de la carta, teniendo en cuenta que tiene un método de valoración adecuado. Lo que significa que, no solamente los cuerpos imaginarios y aritméticos hay que tirarlos a la papelera, sino que además un cierto número de planetas no tiene estrictamente ninguna "influencia" en ciertas cartas. Es también toda una concepción inadecuada de los "símbolos" que conviene cuestionar. Venus no es "el símbolo del amor". Un saturnino-mercurial por ejemplo, percibe el mundo exterior a través de una coloración saturnino-mercurial, y actuará según las incitaciones que le vendrán de esta dominante. Dicho de otro modo, vivirá sus relaciones sociales, y también sus relaciones amorosas, en tanto que saturnino-mercurial.

Sol, Lua e Planetas

Estrelas

Sol

Lua

Mercúrio

Vênus

Marte

Júpiter

Saturno

Urano

Netuno

Plutão

Pontos astrológicos

Lilith

Nodos lunares

Roda da Fortuna

Santeria Umbanda Candomblé Yorubá


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